Un VW 1960 color verde jade

  "Historia de un Escarabajo y su familia"

  Enviada por Gustavo Guerra el 24 de Julio del 2009

 

    
Quien compró de cero kilómetro el auto, se ve que pocos meses después de ello, lo chocó, con una buena "piña", justo en la zona de la bisagra de la puerta izquierda.

Probablemente se haya dado un susto enorme, ya que hubo que cambiarle el espejito retrovisor externo de ese lado y hasta el parabrisas, quedando desde esa época no muy bien terminado el gotero vertical que limita con el marco de la puerta izquierda.


Papa Andrés (2º dueño del VW60), mamá,
hermano horacio y el vw60. Puerto Olivos, julio 64.


   Según me contó mi viejo, esa fue la razón de que el primer dueño de este auto, decidiera venderlo. Así, fue a parar a las vidrieras de la agencia de Don Salvador Pestelli de la calle Bartolomé Mitre 4283, esquina Pringles, Capital, por donde papá pasaba casi todos los días para ir a su trabajo y que cuando lo viera se decidió a comprarlo en 1961, ya que seguramente el precio era mucho menor que el nuevo y aprovechó la ocasión. En esas épocas era muy caro un auto 0 km importado.


El escarabajo estacionado en mi vieja casa de Haedo, Malvinas Argeninas 227,
con probablemente mi hermana Bibi dentro y alguien más que no distingo, años 1961 o 1962. 


    A partir de este año disfrutamos todos del escarabajo de una manera que me sería muy difícil describir. Fundamentalmente cuando en el verano viajábamos a Miramar de vacaciones. Viajábamos los tres hermanos en el asiento trasero y mis viejos en los delanteros (obvio).


Mi vecino Hugo (más atrás), yo, y el vw60. Haedo, abril 65.

   

Durante el trayecto, mi vieja nos daba sándwiches a cada uno de nosotros, alguna bebida cola y café a papá, que no le gustaba parar ni un minuto en la ruta 2. A veces lo hacía tan solo por unos segundos, como parada "técnica" en el famoso "Al ver verás" o en el "Atalaya" (según el aguante) y por lo general a nuestro pedido. Yo por suerte tenía asignada la ventanilla derecha, mi hermano menor el centro (pobre, siempre se quejaba)  y mi hermana mayor la ventanilla izquierda. Esos viajes eran como tocar la luna con las manos. El velocímetro casi todo el camino marcaba 120 Km. por hora, el máximo. Cuando manejaba el viejo teníamos un dicho, que se ve que era muy antiguo y se lo repetíamos: "a ochenta y capota baja...".

        Eran justamente una gloria aquellos viajes, ya que inauguramos con el escarabajo nuestro departamento de Miramar, que se terminó de construir en 1960. Todavía hoy lo conservamos (y también el escarabajo, parece mentira...,juro que voy a llevarlo a Miramar y a estacionarlo al lado del edificio, como hacíamos antaño).


Yo, mi tía Herminia, mi madre (malla celeste), el vw60. Ezeiza 1967.
Se aprecian en el vidrio lateral trasero izq. dos calcomanías, que aún estan en, hoy mi auto.
 

 

    Otra cosa que nos enloquecía (a mi hermano y a mi) era mirar el motor. Cada vez que el viejo levantaba la tapa trasera, corríamos a ver. A papá le encantaban las herramientas y los trabajos manuales, aunque de mecánica no sabía nada, y por cierto nunca tocó el motor del auto, pero plantó en sus dos hijos varones la semilla de la mecánica que hasta la fecha no la hemos abandonado. Mi hermano siguió industrial y tiene su pequeña fábrica y yo me solazo con arreglar el "vocho".


Probablemente jardines de Ezeiza, años 1961 o 1962.
Mi viejo Andrés y mi Tío Osvaldo Rigau, con su Renault Gordini. 

 

    Para el año 1969, cambio el mundo y por supuesto los automóviles, además los "chicos" éramos ya mas grandes y no entrábamos en el volki, por lo que se decidió vendérselo a quién lo quería comprar desde tiempo atrás, mi tío Devesa.

 


Mi tío Osvaldo Devesa, 3º dueño del vw60,
mi hermano Horacio y nuestra perra "colita", Haedo 30.5.64.
 

 

Eso sí, se lo vendimos con la condición que para cuando se decidiera a venderlo, cualquiera de los integrantes de nuestra familia, tuviera la exclusividad de su compra, por el precio que él quisiera ponerle.

     Antes de venderlo papá sacó la Blaunpunkt valvular a botonera, pues la consideraba una joya con un sonido inmejorable. La envolvió con papel madera y la guardó. En su reemplazo compró y le puso al auto otra Blaunpunkt, pero a transistores. Esta venía con perillas negras, las que sacó y en su lugar puso las perillas color marfil que hacían juego con las del auto.

 

    Luego de ese año, apenas volví a ver el volki una o dos veces más. Luego, desde mediados de la década del 70 en adelante dejé de tener noticias del auto.
    Para mediados de los 80’s fallece mi tío y prontamente mi hermana va a ver a mi tía, esposa de aquel (este dato hace muy poco que me lo contó mi hermana, ¡lo tenía bien guardado!), para comprarle el escarabajo, por el precio que esta quisiera. Aquella le prometió contestarle, pero sin avisarle a los pocos días se lo vendió a su sobrina. ¿El rastro del escarabajo se perdió definitivamente?. Pues NO.  Si a mi me había picado el bichito de la mecánica; el escarabajo y la marca Volkswagen eran una luciérnaga gigante en mi cabeza. En 1977 fui a trabajar por un par de meses a San Pablo, Brasil y me enloquecí con lo que ví. No podía creelo, !!!"fuscas" por todos lados!!! Recién en 1995, volví a manejar otro "vocho", que alquilé en Méjico. Así, desde hacía tiempo quería comprar uno en buen estado o hecho pomada y restaurarlo. Recién pude ponerme a buscar, para principios de siglo. En octubre de 2002 compré un Karmann Ghia modelo 1958 sin motor (eran el sueño de mi viejo en su época), bastante deteriorado, que aún guardo en mi garaje, el que espera mejores tiempos para su arreglo.

 

    Tengo una anécdota de cuando adquirí el Karmann que no puedo dejar pasar. Venía trayéndolo con un camión tipo planchon y yo atrás con mi auto siguiéndolo, desde el sur de Santa Fe, donde lo compré. El estado del auto es tan malo que los pedazos del tapizado y la coupé sin vidrios, salían por la ventana trasera a lo largo del viaje. Así llegué a mi casa, dejé mi auto unos metros antes para dejar paso al camión, me bajo y abro la puerta del garaje. Estaba mi hijito Joaquín, que me pregunta donde estaba mi auto. El me preguntaba por mi auto actual, no sabía del Karmann y yo entendí que me preguntaba por este ultimo.¡Aquí afuera!, le digo. Cuando se abren las puertas y ve el cacharro, se pone a llorar y me pregunta ¿papá como cambiaste el auto por esa porquería?.
     Luego compre un escarabajo modelo 1964, que desarmé, quedándome con el motor y muchas de sus piezas para ponerlas en el Karmann.

    Ya casi tenía fecha designada para empezar a arreglar el Karmann cuando un día de diciembre de 2005 veo un escarabajo delante mío, por la Avenida Córdoba a la altura de la calle Fitz Roy, de un color que yo no identificaba con el "verde jade" nuestro, pues me parecía bastante mas obscuro. Igualmente, por una curiosidad que de repente me acució, lo seguí y le tomé la patente y a las pocas cuadras dejé de perseguirlo. Mirá que había visto miles de escarabajos en la calle, ¡Jamás se me había puesto seguir a ninguno!. Con este auto, algo me movió a ello. Una semana mas tarde, paso justamente por aquella esquina y lo veo estacionado sobre Córdoba, con un conito en el techo y un muchacho a su lado.


A Sebastián Reyes, le estaré eternamente agradecido, ya que me vendió el VW60
que fuera de mi padre( durante 1961/1969) en diciembre de 2005.
Foto tomada un año después de la compra, en Dic. 06. Justo en la misma esquina

 

    Paro (pese a la cara que puso mi mujer), y me bajo. ¡¡¡No podía creerlo!!!. La medalla de San Cristobal atornillada en el tablero y las dos calcomanías de la ventanilla trasera izquierda (del mecánico de papá, Calderón -de la calle Calderón de la Barca, Liniers- y de "Molikote" -alemana-, ambas las puso papá), certificaban que había encontrado al auto del viejo....

    En realidad creo que él lo puso allí. Luego lo corroboré en los papeles ya que aparecía desde 1974 como "primer" titular mi tío Devesa. Era tal mi emoción que le confesé a Sebastián Reyes (en ese momento su propietario y vendedor) que el auto había sido de mi padre. Instantes después me arrepentí creyendo que al saberlo aquel se iba a aprovechar de mi, lo que desde ya no sucedió. Tomé conciencia que realmente, el auto fue un regalo de Reyes, un verdadero caballero.¿Querés otro dato curioso del tema (esto ya pareció dispuesto por "Mandinga")? Después que este último me vendió el auto, me comentó que tenía un montón de fotos del escarabajo y de cuando él lo había arreglado. Entre ellas había una de una tapa de motor, pintada de negro. Me dijo Sebastián: ¡Estuve a punto de pintarlo de negro, pero no me decidí!. Si el auto hubiera estado pintado de ese color tan solo, no lo hubiera encontrado nunca, seguramente. ¿Venció el ángel bueno?, vaya a saber uno. Tiempo después, ya con el auto, me llamó mi hermano y me dijo: "tengo la radio Blaunpunkt original del escarabajo, envuelta en papel madera, ¿la querés?". Estuvo guardada por mas de cuarenta años. También grande fue mi sorpresa cuando al abrir el baúl delantero del auto encontré las balizas de kerosene que había comprado mi viejo al poco tiempo de tener el auto y en una cajita de cartón...sí, increíble....con las dos perillas color marfil de la radio Blaunpunkt que me diera mi hermano...que también se volvieron a reencontrar después de tanto tiempo y el espejo que tenia el auto en esa época, tambien estaba en la caja.

 

    Que te puedo decir,...yo no creía en fantasmas, espíritus, ni en el mas allá, que se yó..., pero desde hace un tiempo, ¡¡¡ tengo una duda...!!!.

 

    Ahora, sabés que hago??? perdoname si soy un poco lacrimógeno con lo que te voy a contar pero,...cuando tengo el auto en mi garaje, me siento en el asiento de atrás y sueño...no sabes lo bien que me hace.  De a poco y con tiempo te voy a ir mandando un montón de fotos del auto, del Karmann hecho pomada y demás yerbas.

Yo sentado al volante del VW 60 de papá. Haedo, abril de 1965. En el tablero apenas se distingue la medalla del santo de los viajes, puesta por mi viejo y abajo de la radio blaunpuntk, sus iniciales en letras autoadhesivas de color dorado AMG. 
Yo junto a mi auto en el encuentro del 75 aniversario del escarabajo en Junio del 2009 




Espero no haberte aburrido. Un gran saludo.

Gustavo Guerra.